Tras una investigación llevada adelante por la Fiscalía Nacional en lo Criminal y Correccional Federal N°5, el fiscal Franco Picardi solicitó que el financista Elías David Piccirillo, un ex miembro de la Policía Federal Argentina, el jefe de la División Robos y Hurtos Norte de la Policía de la Ciudad y seis de sus integrantes vayan a juicio oral acusados de realizar un operativo falso donde se involucró de manera ilegal a una pareja a la que le habían “plantado” en su auto más de un kilo de cocaína y un arma robada.

En el requerimiento, el fiscal marcó que el financista mantenía una deuda de seis mil millones de pesos con Francisco Hauque, por lo que ordenó la realización del operativo para que tanto él como su esposa, Anahí Aquino, terminaran detenidos y no siguieran reclamando la deuda ni la hicieran pública. El plan fue elaborado junto al ex PFA Carlos “El Lobo” Smith y el comisario Iván Carlos Helguero, que fueron quienes impartieron las órdenes para el resto de los efectivos policiales involucrados.

“En efecto, la detención ilegítima de Hauque y de Aquino Laprida no constituyó un fin en sí mismo, sino el medio idóneo para neutralizar, de manera simultánea, los dos frentes que amenazaban directamente los intereses de Piccirillo: la exigibilidad de una deuda multimillonaria que se negaba a afrontar y la inminente exposición pública de su incumplimiento”, resaltó el representante del MPF.

Para la fiscalía, la causa presenta “una inusitada gravedad institucional”. “La utilización de recursos estatales y de las potestades propias de las fuerzas de seguridad para concretar una maniobra destinada a privar ilegítimamente de la libertad a personas inocentes, mediante la implantación de elementos incriminantes y la promoción de una persecución penal infundada”, puntualizó.

La maniobra

Según el requerimiento presentado ante el juez federal Ariel Lijo, que subroga el Juzgado Criminal y Correccional Federal N°11, el plan se concretó luego de que el imputado le “plantara” un arma de fuego y dos bultos con cocaína en el vehículo en el que se desplazaban. Ambas cosas fueron encontradas tras el operativo ilegal llevado adelante por la policía porteña sobre la avenida Alvear al 1400, en el barrio porteño de Recoleta y minutos después de la medianoche del 18 de enero de 2025.

La maniobra pudo reconstruirse a través del material que se recolectó en el expediente, que abarca desde entrecruzamientos de llamadas entre imputados, análisis de teléfonos y de pendrives, videos de cámaras de seguridad hasta diversos informes realizados por organismos especializados como la Dirección de Asistencia Judicial en Delitos Complejos y Crimen Organizado de la Corte Suprema (Dajudeco) y la Dirección General de Investigaciones y Apoyo Tecnológico a la Investigación Penal (Datip).

De esta forma, se estableció que el 16 de enero de 2025, Piccirillo se reunió con Smith y le entregó 30 mil dólares para que consiguiera una brigada especial para ejecutar el falso operativo. Según la declaración del exjefe de la PFA, que se acogió al régimen de imputado colaborador, en esa charla el financista le habría explicado el conflicto, además de anticiparle que, cuando se concretara el procedimiento, iban a encontrar “armas y drogas” en el auto del damnificado.

Smith aceptó la propuesta y convocó al entonces comisario Helguero de la División Robos y Hurtos Norte de la Policía de la Ciudad, ex compañero suyo en la Policía Federal y quien asumió la organización operativa de la maniobra.

Según la fiscalía, el plan se concretó luego de que el imputado le “plantara” un arma de fuego y dos bultos con cocaína en el vehículo en el que se desplazaban. Ambas cosas fueron encontradas tras el operativo ilegal llevado adelante por la policía porteña sobre la avenida Alvear al 1400, en el barrio porteño de Recoleta y minutos después de la medianoche del 18 de enero de 2025.

Con la maniobra ya coordinada y como parte de ella, Piccirillo se reunió durante la tarde del 17 de enero de 2015 con Hauque en el barrio de Puerto Madero y lo convenció de ir a cenar al Palacio Duhau, ambos con sus parejas. Según le dijo, allí le entregaría parte del dinero que le adeudaba, lo que hizo que el damnificado aceptara la propuesta. Asegurado el encuentro, Piccirillo le informó a Smith sobre la persona que debían interceptar y que iba a contar con una “importante” cantidad de estupefacientes.

Para la fiscalía, la deuda impaga, la amenaza de exposición pública, la denuncia preparada de antemano, el pedido expreso de una brigada policial a cambio de pagos indebidos y la contratación para ello de Smith, y por su intermedio, de Helguero, constituyeron “los eslabones de una misma cadena causal que conduce, inequívocamente, a Elías David Piccirillo como ideólogo, financista y beneficiario final del operativo ilegal”.